El entrenador del Racing Club, Miguel Angel Russo, admitió que "siempre las derrotas preocupan", aunque aclaró que fueron completamente distintas la que sufrieron hace una semana ante San Lorenzo de Almagro y la que acaba de causarles Olimpo en el Estadio Roberto Carminatti.

"Siempre las derrotas preocupan, pero la de San Lorenzo y esta en Bahía Blanca fueron dos cosas completamente distintas", sostuvo Russo, en alusión a la sorpresiva caída sobre el final ante los azulgranas y al 1-0 claro que obtuvieron los aurinegros por la cuarta fecha del torneo Apertura.

"A Racing le costó mucho acomodarse en este tipo de cancha y cuando te hacen un gol es muy difícil revertirlo. Igual no quiero poner como excusa el tema de la cancha porque todos tienen que venir y jugar acá", comentó Russo, director técnico de un Racing que sufrió dos inesperados reveses consecutivos tras haber arrancado la temporada con pronóstico y resultados alentadores. Y siguió con su análisis del traspié como visitante de los sureños: "Los partidos se dan así, se hace muy friccionado, con muchos golpes".

Insistió el conductor en considerar complicado levantar en este escenario un tanteador: "Ya está, lo ganó (Olimpo). No se puede volver hacia atrás. En este tipo de partido donde hacés un gol se aclara mucho el panorama. Por lo general lo que más se ve es que hay pelota parada y muchos centros".

Lo que más lamentó Russo es que para el compromiso del próximo fin de semana ante Colón de Santa Fe en el Cilindro de Avellaneda se verá obligado a realizar cuatro cambios como mínimo.

"Tendré que arreglarme con cuatro jugadores menos, (Patricio) Toranzo y (Matías) Cahais por las expulsiones, además de (Marcos) Cáceres y Giovanni Moreno. Es lo que más me duele porque tenemos que rearmar todo", reconoció el DT.

Las bajas de Cáceres y Moreno serán consecuencia de las convocatorias que recibieron para sumarse a los seleccionados de Paraguay y Colombia, respectivamente.